El fuego sigue ardiendo.

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Nahual

Estás orientado hacia el Oeste, Cihuatlampa, región del crepúsculo malva. Las Cihuateteo, mujeres muertas divinizadas, llevan el sol poniente en unas andas de plumas, luego bajan a la encrucijada y bailan en el viento. La escena arde suavemente en rojo, luego se apaga.

Sigues al sol que baja. Lo que llevas baja con él.

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Un canto de esta dirección

Can niquittoa onon niquilnamiqui ye
antla ye iuhqui a icnopillotl
tle yca cehuiz in noyollo
tle yca polihuiz in notlayolol nihuexotzincatl
mach oc onca ye nota, mach oc onca ye nonan
oc nechonnechixtiez
oc nechonyollocehuiz

Sólo digo, recuerdo,
nada se iguala a la miseria.
¿Con qué tendrá descanso mi corazón?
¿Con qué acabará mi tristeza, yo huexotzinca?
¿Acaso allá mi padre, acaso allá mi madre
aún me estarán esperando?
¿Aún darán descanso a mi corazón?

Cantares mexicanos, canto XVIII, estrofa 180, folio 12v. Paleografía y traducción: edición de Miguel León-Portilla, UNAM, 2011. Texto en español de la edición. La edición abierta de la UNAM (nueva ventana)